Ya sea un teléfono móvil, un ordenador o incluso un coche eléctrico, todo tipo de productos electrónicos o equipos mecánicos que funcionan con energía eléctrica generan calor durante su uso, lo cual es inevitable. El aire es un mal conductor del calor, por lo que este no se disipa tras su generación. Se conduce rápidamente al exterior a través del aire, provocando un aumento de la temperatura local y afectando al funcionamiento del equipo.
Ya sea un teléfono móvil, un ordenador o incluso un coche eléctrico, todo tipo de productos electrónicos o equipos mecánicos que funcionan con energía eléctrica generan calor durante su uso, lo cual es inevitable. El aire es un mal conductor del calor, por lo que este no se disipa tras su generación. Se conduce rápidamente al exterior a través del aire, provocando un aumento de la temperatura local y afectando al funcionamiento del equipo.
Fecha de publicación: 14 de agosto de 2023

